viernes, 17 de abril de 2009

Una crítica vacía...



¿Qué simple es pedir y pedir cosas!, más si nosotros no damos nada a cambio, ¡Todo lo queremos gratis!, ¡sin esfuerzos!... sin valores que duelan antes de hacerlo... Una primera vez para todo... soportamos un costo que después reprochamos a quienes se nos atraviesan en nuestro camino.

¡Qué cómico puede ser un chiste sin sentido de ser!... Pedir aquella cortesía que rara vez me fué entregada... aquella empatía que siempre mostré, pero nadie ha devuelto... siempre preocupandome de las personas, personas que nunca han hecho algo por mí...

Este último tiempo, he cambiado aquella faceta por ironías absurdas... me he puesto a nivel de los que me rodean... Pero he notado a su vez... lo que significa ser así. Una persona fría, rencorosa y tan llena de prejuicios, que hasta para mirar mi propio reflejo es una situación bochornosa. Me he vuelto en una persona triste... ya no demuestro la felicidad que realmente tengo... se me han extraviado las esperanzas en las personas... Creí que yo siendo amable, educada... buena persona... preocupada, lograría conocer a las personas con paciencia y tiempo... pero, por lo visto no resultó. Probé otro camino, con sarcasmos y heridas... ¡Qué imbécil!, ¡¿cómo se me puede ocurrir batirme contra quienes no les interesa lo que a mi?!... no lo digo en tono egoísta, sino que sé, que para conocerse y conocer a los demás, hay que contar desde un principio con dos... mínimo dos personas... cosa... que con quienes trato ahora... no encuentro a la segunda.

Siento pobreza a mi alrededor, una ausencia especial ante palabras que sólo forman parte de un libro mitológico...

...Todos se mienten, todos temen, todos odian, todos hieren, todos...

Cada día que pasa, miro a todos lados y encuentro siempre lo mismo. Cada día que pasa, me he dado cuenta de la tarea titánica que he asumido cumplir. Cada día, contemplo en silencio los desastres de los jóvenes y niños que lloran a lágrimas, evaporadas por su curiosidad y mente perdida en juegos. ¿Y que hacen esos profesores y padres?, simple... absolutamente nada...

...Las historias se repiten nuevamente...

...las lágrimas vuelven a correr...

...y volvemos a olvidar que no importa cuantos conocimientos tengamos las personas... ya que si puedes saber el secreto más grande del mundo, no sabrás cómo expresarlo... lo tendrás en tu mente, pero no sabrás decirlo a quienes puedan entenderte... quedará como cúmulo de datos inútiles... conocimientos, que pudieron ser de utilidad para las generaciones venideras, pero no... no son utiles ahora que sólo estan en tu cabeza. Ahi quedan, acumuladno polvo y amarguras.


Nunca antes había visto tantas miradas vacías... hoy he visto pocas... porque han sido pocas las personas que he visto. ¡Qué pena!, ¡miremos el desastre de una buena vez con ojos vivos!, ¡aceptemos y arreglemos este problema que nunca fué tomado como tal, como un problema real!.


¿Será ésto otra ilusión de ira?... ¿otra publicación que ya casi nadie lee?.

...¿será que estoy hablandole al tiempo, para que le diga a los del futuro, que nosotros somos los culpables de las penurias que sufren ellos en su tiempo?...

Pareciera que si... Lamentablemente si.

domingo, 5 de abril de 2009

Apagón de esperanza.

Siento un viento frío tras de mí, las piezas de la realidad trabajan en post de ocupar cada espacio del breve tiempo que tengo cada día. Quedo cada noche pensando en silencio lo que haré mañana, en quienes tendrán el momento de conversar conmigo, de compartir y escucharme las sugerencias u órdenes para rendir mejor. Pasan lo minutos y ya me visto completa ya con el cepillo de dientes en la boca, ya craneando en las materias de la universidad, concentrando mis esperanzas y fuerzas para entender cada palabra a escuchar. Un suspiro sale de mis labios como auxilio de respiro ante los breves momentos de dicha que tengo. Escucho música en el autobús, mientras leo un libro de avances de contenido... ya la literatura quedo atrás. A momentos veo por la ventana y al notar el reflejo de mis ojos tristes pero soñadores, recuerdo la libertad que me ha caracterizado... esa libertad al pensar con calma, sentir con mis dedos cada cosa, cada momento que recuerdo con paciencia y cariño... esa mujer que canta con vida escapando de los pesos reales. Una persona capaz de bailar sin pensar en quien la mira, de abrazar y dar cariño... Una mujer, que para mí, siempre he sido, sólo que antes y ahora he permitido que las preocupaciones apagaran mis ganas de dar ese toque creativo a las cosas. Sólo ahora que lo pienso, temo que por mucho tiempo que mantuve esa libertad a medio prender, ahora se apague de modo que mis esfuerzos sean monótonos, aburridos, sin sentido aparente ante la vida... sólo hacer por hacer.

...Y para ser sincera, para ese entonces, no tendría sentido vivir.

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"Como futura profesora, es normal temerle a estar al frente de los alumnos, o por lo menos sentir adrenalina ante muchos ojos espectantes. Pero, cuando esté ahí y el miedo se termine, teme ya que dejarás de ser profesora de bien, sino que más bien serás arma monotona suicida que cada año irás matando el conocimiento y su pasión que tú deberías potenciar a diario."


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Temo perder mi libertad tras la responsabilidad de vivir, pero daré lo mejor... ya que sé que no hay imposibles, mal que mal, aún no exite el problema que pueda detenerme... ya que no estoy sola, teniendo presente que tendré la fuerza de seguir, claramente, como siempre.